PROHIBIDO NO TOCAR

Museos Científicos Interactivos

Una nueva concepción de ir al museo, en la que los visitantes pueden tocar y experimentar con todo lo expuesto, los museos científicos interactivos nos ofrecen una forma de aprender divertida en la que los niños juegan con la ciencia y los mayores vuelven a ser niños, entre las actividades destacan juegos de adivinanzas cortas o adivinanzas para desarrollar la memoria y la mente de los pequeños.

LA CASA DE LAS CIENCIAS

La Coruña cuenta con el primer museo interactivo de titularidad pública de España.

Situado en el interior del palacete del Parque de Santa Margarita, cuenta con un planetario y tres plantas de exposiciones: experimentos físicos, exposición temporal y actualidad científica. Además, en el hueco de la escalera central, oscila un péndulo de Foucault.

Con el objetivo de despertar en los pequeños el interés por la ciencia, los módulos del primer piso están diseñados para jugar, sentir, imaginar, pensar… En la Casa de las Ciencias lo importante no son las respuestas, sino hacerse preguntas: ¿puede bajar una bola hacia arriba? ¿Es posible multiplicar tu fuerza? ¿Sabes cómo descubrió Arquímedes que la corona era falsa?

Entre sus exposiciones, destaca la de Bichos Vivos, con una selección de una docena de especies desconocidas y sorprendentes, que proceden de ecosistemas lejanos al nuestro.

La curiosa selección incluye, entre otros, cucarachas gigantes de Sudamérica, insectos palo australianos (capaces de imitar la pose del escorpión para disuadir a sus atacantes) mantis diana africanas (tienen una diana dibujada en su dorso para desorientar a sus atacantes) o las zofobas (una especie de escarabajos que, como defensa, emiten una secreción olorosa que recuerda al aroma de rosas).

PARQUE DE LAS CIENCIAS

Inaugurado en 1995, el Parque de las Ciencias tiene el orgullo de ser el primero de su género en el sur de España.

Situado en plena ciudad de Granada, cuenta con ocho salas de exposiciones interactivas, un planetario para 83 personas y la sala Explora, especialmente destinada para niños de entre tres y siete años.

En su hall nos recibe un péndulo de Foucault de 12 metros de longitud.

Como el resto de los museos que presentamos en estas páginas, el principal atractivo del Parque de las Ciencias es su interactividad, el acercamiento a la ciencia a través de la experiencia. Niños y mayores se divierten mientras aprenden el principio de la polea, se introducen en un caleidoscopio gigante, observan cómo es un hormiguero por dentro, juegan con espejos, contemplan un contador del mundo en tiempo real o descubren los secretos de la luz y el sonido.

Todos los experimentos están acompañados de un texto explicativo, en inglés y español, para ayudar al público a conocer el experimento que realiza desde el punto de vista técnico.

Estas experiencias científicas se concentran en cuatro salas en el edificio principal: Biosfera, en la que los niños aprenden cómo se formaron los continentes, cómo es el interior de un volcán o de qué forma se origina un tornado; Eureka, en la que la física y la mecánica son las principales protagonistas (verán cómo se maneja un giroscopio, podrán medir la potencia de cada uno con el pedaleo de una bicicleta o comprobarán el Principio de Arquímedes); Percepción, dedicada a la luz, los espejos y el sonido (jugarán con lentes y espejos, disfrutarán con distintas ilusiones ópticas o verán cómo es la fibra óptica); y Explora, una sala dedicada a los más pequeños, a la que sólo tienen acceso niños de entre tres y siete años (todo está a su altura: una ciudad pequeña, balanzas e imanes, juegos de agua y sonido…).

KUTXAESPACIO DE LA CIENCIA

La Obra Social de Kutxa (Caja Guipuzcoana de San Sebastián) ha creado en San Sebastián este museo interactivo en el que el conocimiento científico se muestra de forma amena y participativa. Con el fin de que sus visitantes sean los verdaderos protagonistas, destaca su exposición permanente, con más de 170 experimentos, y sus espacios singulares, como el Planetarium digital, el Planetarium txiki, la Torre del observatorio astronómico, el Exploratorium (en el que se encuentran el simulador de la montaña rusa y el de conducción de un tranvía) o el Espectáculo de la Electricidad, que, con más de dos millones de voltios, asegura la sorpresa y la emoción.

Un equipo de monitores especializados se encarga de acompañar a los visitantes, las diferentes actividades se encadenan para proponer actividades durante toda la jornada.

El Planetarium Txiki está pensado para que los más pequeños disfruten con una divertida experiencia en la que entrarán en contacto con el mundo de la astronomía. En este espacio los niños, acompañados en todo momento por un animador, participarán activamente en una aventura diseñada a su medida, en la que conocerán la diferencia entre la noche y el día, jugarán con el sol y la luna, entenderán el movimiento de los planetas y se sorprenderán con las historias que las brillantes estrellas del firmamento les contarán.

Las sesiones están especialmente diseñadas para niños de entre cuatro y nueve años. Tras una breve presentación, en la que les introducirán en los conceptos básicos, los pequeños entrarán dentro de la cúpula para disfrutar de una actividad interactiva. Después, ya en el taller didáctico, trabajarán con fichas y juegos.

MUSEO DE LA CIENCIA Y EL AGUA

Inaugurado por el Ayuntamiento de Murcia en 1996, el Museo de la Ciencia y el agua nace con el propósito de proporcionar recursos para la popularización de la cultura científica, siguiendo el modelo de otros similares ya existentes en España, aunque con un marcado carácter globalizador, en el que el tema del agua se analiza desde varios campos científicos.

Además de diversos espacios destinados a la consulta de libros, revistas y vídeos, el museo proporciona, desde varios puntos de información interactivos, información en CD-Rom sobre temas científicos (naturaleza, física, astronomía…).

Entre su oferta destacan varios espacios, como la sala Descubre e Imagina, que está dirigida a niños con edades comprendidas entre los tres y los siete años. En este espacio, los pequeños podrán desarrollar sus capacidades sensoriales, ya que todo está preparado para que puedan mirarlo, tocarlo y olerlo.

Bebés y dificultad para hablar

El aprendizaje del idioma es una de las técnicas y habilidades más misteriosas y admirables que adquiere un niño en su primera infancia. Constituye la base esencial para su futuro desa­rrollo intelectual, ya que el lenguaje es el ins­trumento primordial para el desenvolvimiento de la inteligencia. Según esto, ¿cómo podemos las madres ayudar a nuestros hijos a que vayan dominando el arte de la palabra y a que gocen utilizándolo? Lo fundamental, como vimos, es responder a sus primeros balbuceos y, por su­puesto, charlar con él siempre que estemos juntos. Al pasearlo en su cochecito, al llevarlo de compras, al ir a visitar a unos amigos, podemos señalarle los objetos familiares que encontramos en el camino, comentarle a dónde vamos y qué estamos haciendo, con palabras sencillas y frases cortas. Al bañarle y vestirle podemos nombrar las’ varias partes de su cuerpo y las prendas que le vamos a poner. Pronto comprobarás su afán obsesionante por preguntarte a cada momento: «¿Qué es eso?», y no darás abasto para irle nombrando a lo largo del día los mil objetos nuevos que despiertan su interés. Posiblemente, tendrás que repetirle muchas veces una misma palabra, pero si insistes con paciencia y le acos­tumbras además a mostrarte lo que quiere cuando no comprendes lo que intenta decir, le proporcionarás el impulso suave que necesita para continuar esforzándose por expresarse a través’ del lenguaje.

Una vez que conoce el significado de ciertos vocablos, puedes pedirle que te traiga diversos objetos: su taza, sus calcetines, un paquete de ga­lletas en el supermercado, etc. A la hora de acostarlo puedes comentarle algo de lo que hicisteis durante el día, o animarle a que hojee contigo algún libro de ilustraciones llamativas y a hablar de objetos familiares. A los pequeños les entusiasman toda clase de rimas, versos y cantos. Desde las primeras semanas de vida en el claus­tro materno, se connaturalizaron con el ritmo, al sentirse arrullados por el latido regular y sedante del corazón de la madre. Mediante el ritmo puedes dominar la impetuosidad del pe­queño -por ejemplo, cantándole una orden en vez de dictársela en prosa-. Aun los más peque­ños gozarán infinito con coplas infantiles por el estilo de «Cuatro pollitos», «En la copa de un manzano». Muchas veces así es como empieza el niño a comprender el lenguaje: aprendiendo a reconocer los sonidos familiares de tales letrillas y participando activamente en reproducirlas. Po­siblemente empiece utilizando una palabra to­mada de un pasatiempo para decirte que quiere jugarlo. La mayoría de los pequeñines gozan también inventando palabras sin sentido como las que emplean para entenderse entre sí. Un niño de dos años puede acuñar vocablos tan graciosos que a veces quedan incorporados permanente­mente al vocabulario de la familia. Pero, ¿qué decir del «parloteo» infantil? ¿Debemos acep­tarlo y darle curso, o insistir desde el princi­pio en que se dice «perro» y no «guau-guau», «vaca» y no «mu-mu»? La mayor parte de los especialistas convienen en que es preferible acos­tumbrarlos a emplear la voz adecuada: ello les facilitará sus primeros pinitos en la escuela y a la hora de aprender a leer. Pero no parece que pueda perjudicarles el que utilicemos a veces su parloteo hasta que acierten a decir la palabra correcta con facilidad y con gusto.

También puede resultar contraproducente co­rregir en el acto cualquier incorrección o defecto de pronunciación del niño -¡ha dicho «bazo» por «brazo»!—. Suponte que estás haciendo tus pri­meras pruebas en un idioma extranjero y que cada vez que dudes o te equivoques, suelten la carcajada los circunstantes o te corrijan de mal humor. Lo probable es que no te queden mu­chas ganas de arriesgar un nuevo desaire.

Existen muchos juguetes que le ayudarán a estimular su capacidad de aprendizaje. En Ababy.es encontrarás siempre los mejores juguetes infantiles capaces de reproducir luces y sonidos para la correcta estimulación del bebé.